Atardecer
Trago una bocanada de humo y algo más,
¿qué miedo me trae esta vieja ansiedad?
¿qué temor me fumo creyendo botarlo con el humo?
Es acaso mi sola sombra que se refleja?
Son acaso las marcas del agua en la orilla
que desapareciendo me recuerdan al mar,
un mar de olas naranjas y cálidas,
como un somnoliento beso que se queda dormido.
Otra vez el viejo miedo de perder el atardecer,
cuando hace ya horas que desapareció,
los rojos se vuelven morados y los naranjas azules,
y no hay como luchar contra el tiempo,
ni hacerlo correr al revés.
La luna me dibuja solo sobre la arena
y acaso debo amar la noche hasta el amanecer?
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